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LA TRIBU EMPATÓ LA SERIE

PrensaCaribes

Caribes de Anzoátegui supo responder en los momentos oportunos y amparados, además, en una buena apertura de Daryl Thompson derrotó por segunda noche consecutiva a Navegantes del Magallanes por pizarra de 8-2 y para empatar la serie 2-2.

Thompson lanzó por espacio de cinco capítulos completos donde le fabricaron par de rayitas, pero toleró trío de inatrapables, abanicó a cuatro oponentes y retiró a seis de ellos en forma consecutiva para apuntarse el lauro. Rafael Ortega también brilló al despachar cuadrangular e impulsar dos carreras.

 

“Gracias a Dios pudimos ganar, traté de buscar un buen pitcheo y afortunadamente pudimos lograrlo para llevar al equipo a ganar. El ánimo es lo que nos ha ayudado en estos días, nunca bajamos la guardia, eso es lo que nos ha caracterizado desde siempre sin importar como estemos, ni el rival que nos enfrentemos, ni en el lugar que sea, vamos al todo por el todo, aquí nadie se rinde”, manifestó Ortega al final del partido.

 

Magallanes picó primero, a la altura del segundo capítulo Andrés Eloy Blanco sacudió fuerte doble a la que trajo par de rayitas a la goma.

 

En la baja de ese mismo episodio Caribes recortaría la ventaja, Luis Jiménez anotó la primera de los aborígenes por un rodado al cuadro de René Reyes. Al inning siguiente, Rafael Ortega empató el encuentro con jonrón solitario.

 

Tres entradas después Orlando Arcia la sacaría del parque para poner arriba a los anzoatiguenses por pizarra de 3-2. En el sexto “Balita” volvería a responder, el jardinero ampliaría la ventaja 4-2 con fly de sacrificio.

 

Al inning siguiente Caribes aseguró, en gran forma, su victoria aprovechando, al igual que en la noche anterior, los desaciertos del relevo filibustero. Luis Jiménez, con inatrapable a la izquierda, colocó en la pizarra la quinta de los indígenas.

 

Enseguida, Tomás Telis sacudió fuerte doble para aumentar la pizarra 6-2. El rally lo consumarían César Valera y Luis Sardiñas quienes con fly de sacrificio y hit al jardín derecho sellarían la victoria aborigen.

 

El resto del trabajo lo cumplió a cabalidad el relevo indígena quien no concedió demasiadas libertades a Navegantes al impedirles que ligaran inatrapables luego del quinto capítulo.